¡No vayas a caer en la Trampa!


Roberto Segura

De un tiempo para acá has notado que tu mejor amigo comienza a tener comportamientos medio raros, a hacer comentarios que no era frecuentes en él y hasta ha cambiado su modo de vida. No sólo eso, ahora se ha distanciado porque no quisiste acompañarlo a un grupo de estudio (¿estudio? si antes no agarraba un libro ni de chiste) y antes de hacer cualquier actividad pronuncia unas cosas que parece que está hablando al revés… Si es así, comienza a temer porque puede estar en riesgo de caer en una secta.

¿CÓMO SABER SI MI AMIGO ES PARTE DE UNA SECTA?
Si quieres saber en qué anda metido tu amigo, existen algunas señales habituales que pueden funcionarte para saber si lo suyo es una secta:

- Inestabilidad emocional. Al entrar a una secta, por lo general, las personas son sometidas a una disciplina psicológica que tiende a provocar una modificación en su estructura de valores y en sus pautas de conducta. Esto genera un tipo de inestabilidad emocional que puedes detectar por: cambios repentinos de estado de ánimo, tránsito de la angustia a la euforia sin una causa aparente, reacciones emotivas infrecuentes, etc.
- Cambios de conducta injustificados. La misma captación les provoca alteraciones notables en la conducta sin justificación aparente; muchas de ellas de graves consecuencias como pueden ser: abandono de las aficiones habituales, como música, deportes y lecturas.
- Cambio en los hábitos diarios. Sus horarios de sueño, comidas, entradas y salidas, vestido, peinado y su higiene personal empiezan a modificarse. Cambian su lenguaje y abandonan, en algunos casos, sus estudios, trabajo y noviazgo.
- Incapacidad para sostener sus afectos. Aparecen nuevos amigos; y empezará a haber distanciamiento de los afectos familiares más cercanos y, por supuesto, el abandono de los viejos amigos.
- Pérdida de la libertad. Poco a poco tu amigo(a) dependerá más de las decisiones del grupo o su líder que de sus propias opciones. Sin embargo dirá que son fruto de decisiones propias, aunque estará repitiendo los argumentos recibidos del grupo o su líder. Muchos de los cambios de conducta encuentran aquí su explicación: “las cosas deben hacerse así, porque así lo establece el grupo”.
- Disminución del uso de la razón. Cada vez más opiniones y opciones serán fruto de la información y directivas recibidas del grupo y sus líderes. Poco a poco dejará de pensar por sí mismo. Paralelamente sufrirá un cambio en la reducción de su vocabulario; en algunos casos, puede darse que pierda el sentido del humor. Su alegría comenzará a parecer más una actitud forzada que una manifestación de su bienestar interior.
- Falsa mejora de la autoestima y la seguridad. Tu amigo se manifestará muy seguro al momento de recibir observaciones a su nueva situación, pero desde fuera lo puedes ver claramente dependiente del reconocimiento de su nuevo grupo e inseguro en lo que se refiere a este contexto.

¿QUÉ PUEDES HACER?
La amistad que los une, desde niños, te hace imposible mantenerte callado ante todo ese cambio. Y por otro lado, has escuchado relatos negros sobre lo que ocurre dentro de un secta: el lavado de cerebro, la instrumentación de los adeptos, la prostitución, los riesgos de muerte o drogas… por mencionar solamente algunos.

MANOS A LA OBRA: LO QUE SÍ Y LO QUE NO DEBES HACER
Imaginar que algo malo le pueda pasar hace que inevitablemente quieras hacer “algo”. Y generalmente ese “algo” comienza por intentar hablar con él/ella para que reflexione sobre sus nuevas amistades, sus cambios de conducta, las consecuencias de las decisiones que toma, etc. Pero, generalmente, esa conversación tendrá a orientarse en algún momento al verdadero punto: “eso en lo que estás metido es una secta, te lavaron el cerebro”. Lo que provocará finalmente que acabe, si no en una discusión, al menos en un silencio recíproco símbolo de una comunicación interrumpida.
¡OJO! Eso es precisamente lo que no debería haber ocurrido: sus “nuevos amigos”, lo primero que le advirtieron es que él/ella esta en un nuevo camino que sólo los que se han iniciado pueden comprender; por lo tanto, debe estar preparado para la incomprensión y el rechazo de sus familiares y amigos.
Es decir, la discusión que tuviste sólo consiguió confirmar la primera profecía que le hicieron, y lo que es peor, de este modo afirmó la autoridad del grupo quebrando los vínculos de afecto que lo unían a ti. Por eso, no discutas ni establezcas distancia con él/ella.
El objetivo fundamental es que mantengas, a como dé lugar, el estrecho y activo vínculo de afecto que los une. Ese es el camino de salida que debe de estar disponible cuando decida abandonar el grupo que está encadenando su libertad. Esto no significa que mientas sobre tu apreciación respecto del grupo o su doctrina. Muy por el contrario; implica que afirmes tu respeto por sus opciones, lo que te da derecho a pedir de él la misma actitud; y así hacerle ver explícitamente, que aprecias mucho más el afecto que los une que un enfoque doctrinal o religioso que puede distanciarlos.

LA VERDADERA AYUDA INICIA CUANDO…
1. Pones todo el esfuerzo en mantener contacto con él/ella. Todos los medios son buenos: conversaciones, correspondencia, visitas personales. Es importante que en todo momento sepa que puede contar contigo.
2. Estás consciente que es víctima de un proceso de manipulación psicológica y, que por lo tanto, su capacidad de razonamiento y de percepción de la realidad están reducidas por el manejo del grupo.
3. Buscas el consejo y asesoramiento de quienes tienen conocimiento y experiencia en estos temas.
4. Tienes mucha paciencia y no te opones a su nuevo grupo. Sólo procura que no asuma un compromiso de alto grado con la organización (bautismo, rito de iniciación u otro semejante). En general los grupos suelen aliviar su presión sobre quienes después de un año no asumen un compromiso estable, y es el momento en que tu amigo comenzará a tener cuestionamientos hacia la organización.
5. Desconfías de todo lo que te dice: sus palabras y actitudes están manejadas y condicionadas por el grupo. Por otro lado, no debes ignorar que en el contexto de la psicología de un grupo sectario todo medio es válido en orden a su fin, incluso la mentira y el engaño.
6.

No le entregues dinero. Generalmente todo el dinero va a parar por una vía u otra al grupo: donaciones, diezmos, compra de libros u otros elementos, recolección de fondos para causas altruistas, etc.

7. No te dejas atemorizar por el presunto “poder” del grupo. Juegan muy bien el juego del engaño y la intimidación. Sin embargo, es preciso que seas prudente y actúes con decisión.

Sin manifestar aprobación por las ideas o acciones del grupo, es conveniente que mantengas una actitud de curiosidad que te permita mantenerte al tanto de lo que acontece dentro del mismo y con tu amigo. En esa línea, toda información, publicación, libro, etc. que puedas obtener será valiosa. Pero ten mucho cuidado al momento de decidir acudir a alguna reunión o presentación; si no estás adecuadamente preparado, no lo hagas.

 

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