
Manos al suelo y a relajarte: Yoga
Grace Reyes de Carredano
Uno de los errores más difundidos hoy en día en torno a el yoga, es creer que se trata de simples métodos de relajación o de ejercicios gimnásticos muy aptos para descargar al hombre moderno de su tensión psicológica, afectiva, laboral, etc., sin caer en la cuenta de que conllevan todo un trasfondo filosófíco-religioso y que su fin no es una simple relajación física y psíquica, sino un vaciamiento de tí mismo, es decir, olvidando que tu felicidad humana y emocional están precisamente en la ayuda a los demás.
En realidad el yoga cuenta con muchos sistemas para que tu vida sea feliz. En efecto, es urgente expulsar fuera todas las tensiones. Este mundo da vértigo y, o ponemos los medios, o nos vamos a morir de tanto nervio.
¡Hola! ¿Cómo fue el día? ¿Bien? De cualquier modo, seguro que ahora te sientes un poco tenso tras el trajín de la jornada. ¿Sí?, pues bueno, ¡a esto hay que ponerle una solución! ¡Al suelo! Vamos, al suelo, siéntate. Cierra los ojos. Relájate. Elige un color pero recuerda, nada de escoger el rojo, el amarillo o el naranja. ¿OK? ¿Ya tienes el color? De acuerdo, ahora imagínate una esfera de ese color y visualízala. Sigue visualizándola. No la pierdas. Sigue con ella y entra en profunda paz... ¿Qué tal? ¿Relajado? ¿A que sientes un silencio interior? Bien. Ahora lentamente deja ir la esfera, que se desvanezca; vuelve a la realidad... suavemente, suavemente. Relajado, ¿eh?
Ahí te va: dicen que con estos ejercicios entras en la visión omni-comprensiva del universo y re-descubres tu estado original divino. ¡En serio!
Según los maestros de yoga, en siete puntos bien precisos de tu columna vertebral, también llamados chakras, reside la energía divina de tu interior. Estos puntos son: sahasrara, bindu, ajna, vishuddhi, anahata, manipura, swadhisthana, muladhara. Los ejercicios de yoga estimulan esta energía divina de los chakras y la ponen en camino hacia la divinidad.
Lo central de todo el rollo del yoga es que te unes con el dios y te vuelves dios. Tal cual. Así que... nada de creerte que sólo es para sentir burbujitas y relajar el cuerpo, ¿eh? Nada, el rollo es otro. Precisamente por esto se dice que esto no es compatible con el cristianismo. ¿O qué te creías tú? Esto es para los hindúes o para los budistas... Los cristianos rezamos otras cosas y preferimos otros desayunos...
Esta disciplina oriental junto con otros pensamientos como “tengo la oportunidad de autosuperarme en la rueda karmica”, “si en esta vida no soy lo suficientemente bueno y capaz, en la próxima lo seré”, “mi vida es miserable por que el lo quiere”, “estoy pagando mi deuda karmica”, son evidencias de la irresponsabilidad, la desconfianza, el egoísmo y el vacío espiritual manifiesto entre los jóvenes de hoy a donde el sitio de los valores perdidos es ocupado por el egocentrismo y las relaciones narcisistas.
¿A poco te vas al polo norte a tomar el sol? mas bien nos vamos a Acapulco o a la Costa del Sol, entonces ¿Por qué buscar la plenitud en la vaciedad del yoga?
¿Que cómo te vas a relajar si no puedes hacer yoga? Yo no sé, ¿no te gusta nadar o correr un poco? Esto relaja bastante, ¡ya lo creo! Pero con el yoga ¡ojo!, que comienzas concentrando la respiración y acabas con turbante... Entonces sí que se cumple el dicho: “salió peor el remedio que la enfermedad”.
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